Era peligroso que el pueblo comenzara a ler y escribir, como consecuencia a pensar en Justicia e Igualdad y a reivindicar sus derechos naturales y cívicos.
Las fuerzas retardatárias de la Libertad Real y del Progreso Global, los conservadores desde sus nichos y tumbas reaccionárias, los curas de ultra derecha e piadosas beatas veían en la Educación Popular un peligro para sus privilegios milenares o seculares.
Primero reemplazaron los Planos de Trabajo que los educadores construian baseados en la experiencia y contactos con sus alumnos por una especie literaria-gramatical que hasta el día de hoy pocos consiguen entender y aplicar: Curriculo, en los modelos Bloom y Tyler, que vendría a substituir los modelos democráticos sugeridos por John Dewey, Luzuriaga, Dhiltey e otros pragmatistas progresistas e masones.
Ahí comenzó la confusión que llevó al caos pedagógico que hoy vivimos: analfabetismo funcional e instrumental, escuelas presidios, salarios miserables para los profesores, selección clasista de los normalistas y alumnos de pedagogía, inseguridad de trabajo una vez formados, instalación de hipócritas controles dos educadores (Centros de Padres, Comisiones de Vecinos). No contentos los conservadores, disfrazados de liberales, crearan las disciplinas y funciones de Supervisores Educacionales y substituyeron los Orientadores Educacionales, Vocacionais y Profesionales por "Psico-pedagógos" que no tienen ni métodos ni fines propios, apenas una grande confusión de sus límites y fronteras profesionales (invaden los campos cientificos de la pedagogía, de la psicología, de la psiquiatria, de la assistencia social, inclusive el derecho natural y social de las familias).
El profesor pasó a ser un alfabetizador en vez de un profesional y sus remuneraciones correspondientes fueron las de un modesto técnico en la primaria función de enseñar apenas a leer y escribir.
Para desmobilizar las comunidades campesinas y dar lugar al latifundio y agro-negocio multinacional, como instalar un ejército de desocupados en las periferias de las ciudades, se comenzaron a entregar por toneladas radios a pila en cada casa y escuela rural. Através de audiciones muy bien controladas se daba a conocer los beneficios de los paraísos urbanos; se deslocaron para todo el Continente los Cuerpos de la Paz, misionarios Mormones que penetraron en las comunidades construyendo mapas de los problemas sociales y paralelamente de los líderes populares, remitiendo a las agencias CIA, FBI y otras sus conclusiones. Estas sirvieron para derrotar, derrocar y asesinar Presidentes como Figueres en Nicaragua, Costa Rica, invadir la pobre y pequeña Granada e matar al Presidente Bispo, instalar sargentos como Presidentes; Fulgencio Batista, Somoza, Stroesnner, la família Trujillo y posteriormente la implantación a sangre, fuego y tortura de dictaduras militares nazi-facistas.
Y hoy tenemos una Educación Pública pobre, desarticulada en tantas fracciones geo-regionales que produzen la desnacionalización y la indiferencia política partidaria ideológica.
Los Educadores han sido condicionados para aceptarse como simples y temerosos funcionarios públicos, al borde del desempleo en caso de alzarse contra Alcaldes, Gobernadores, Ministro o políticos influyentes del regimen "democrático".
Somos testigos del aumento casi geométrico de la delincuencia, prostitución infanto juvenil, comercio de órganos, corrupción en todos los segmentos de la Administración Pública, dictaduras de las Cámaras de Comercio e Industria en el modo de vida de las clases media y baja. La pedofilia salta por todos los cantos.
La Educación Privada Empresarial en vez de criar paz, respeto a las diferencias multiplica las desigualdades, forma en las conciencias el odio de clases, hace de las personas "cosas" y en vez de Ser reina el Tener, a cualquier costo. Las puertas de las iglesias se cierras y los portones de los bancos se abren.
Entonces, el drama de los profesores es el dolor de la sociedad toda. El futuro está comprometido y las generaciones que nos reemplazarán no ahorrarán maldiciones para quienes no actuamos a tiempo de parar el desastre moral y social.
Educación no es estadística ni arquitectura: es Vida y Alma de un Mundo Mejor, para Un Nuevo Hombre.